Investigadores especializados en enfermedades infecciosas de la Universidad de Saskatchewan, en Canadá, plantean usar cannabis en vacuna contra el COVID-19. El equipo de investigación dice que un antígeno de origen vegetal puede ser más fácil de producir comercialmente a gran escala que los antígenos de origen animal.

Zyus Life Sciences, una compañía de cannabis medicinal con sede en Saskatoon, Saskatchewan, determinará si los compuestos a base de cannabis pueden desempeñar un papel en la lucha contra el nuevo coronavirus que causa COVID-19. El año pasado, la compañía recibió su licencia de Health Canada para desarrollar productos médicos a base de cannabis. Entre estos, persiguen usar componente de cannabis en vacuna contra el COVID-19.

Life Sciences se asoció con el Centro Internacional de Vacunas de la Organización de Vacunas y Enfermedades Infecciosas (VIDO-InterVac) de la Universidad de Saskatchewan en un esfuerzo por desarrollar proteínas para un candidato a vacuna usando la planta de cannabis. Es uno de los muchos esfuerzos en la carrera por una vacuna viable.

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Dada la gran cantidad de sustancias que se están examinando en la búsqueda de una “cura” para el COVID-19, que incluyen de todo, desde hidroxicloroquina hasta remdesivir. Inevitablemente, los investigadores recurrieron al cannabis como un componente potencial para obtener una vacuna viable.

Cannabis en vacuna contra el COVID-19, cómo funciona

Para Brent Zettl, CEO de Zyus, agregar componentes de cannabis al experimento tiene un gran potencial. Ante esto, declaró a Global News:

“Teníamos una plataforma de proteínas en la que hemos estado trabajando durante varios años antes de estar en el espacio del cannabis. Le pregunté a [nuestro equipo] ‘¿creen que podríamos producir una vacuna de este tipo de proteína utilizando nuestro otro sistema de plantas?’, y realmente no vieron por qué no”.

Zettle continuó explicando que su equipo está trabajando con dos tipos de compuestos diferentes. Uno se hace con una planta de cannabis y otro con una planta diferente. Los compuestos se usan para producir una proteína que se puede usar para una vacuna candidata para COVID-19. Al respecto, Zettl agregó:

“La información genética que VIDO-InterVac ha desarrollado para encontrar el antígeno real que funcionaría como una vacuna, es en realidad una cadena de proteínas. Entonces tomamos ese ADN y luego lo introducimos en una planta y luego la planta misma puede fabricar esa misma proteína”. 

En búsqueda de una proteína vegetal adecuada

Según Zettl, los compuestos de origen vegetal pueden ser potencialmente más efectivos que los compuestos de origen animal debido a la capacidad de las plantas para clonar proteínas más fácilmente. Las plantas son sorprendentemente eficientes en la fabricación de proteínas. Los compuestos basados ​​en plantas son mejores para la capacidad de operación a gran escala. Además, las proteínas de origen vegetal podrían ser más atractivas para una población cada vez más vegana en Estados Unidos.

El doctor Paul Hodgson, gerente senior de VIDO-InterVac, dijo a CBC News que nadie sabe realmente cuál será el candidato final a la vacuna, en una etapa tan temprana de la investigación. Pero con cada prueba de vacuna, “sabemos más sobre el virus y cómo se puede frustrar”.

Implicaciones anti-vaxxers

A medida que los opositores a las vacunas ganan dominio en plataformas como Facebook, probablemente te cuestiones la eficacia de las vacunas para el nuevo coronavirus COVID-19. Según CTV News, muchos anti-vaxxers ya se oponen a cualquier tipo de vacuna contra el COVID-19. Pero los equipos de VIDO-InterVac y Zyus Life Sciences podrían estar desarrollando algo potencialmente innovador que podría ofrecer otro beneficio adicional de la planta de cannabis. La comunidad del CBD, por ejemplo, a menudo se superpone con la comunidad anti-vaxxer.

VIDO-InterVac ya produjo previamente dos vacunas de coronavirus de origen animal, una para ganado y otra para cerdos. De acuerdo con CBC News, esta compañía posee el título de primer laboratorio en Canadá en tener una vacuna candidata para pruebas en animales. El laboratorio de VIDO-InterVac recibió una subvención de 23 mdd en fondos federales para ayudar a su investigación relacionada con el COVID-19. A juzgar por la larga lista de logros de este laboratorio en el pasado, VIDO-InterVac podría estar una vez más en algo significativo.

Otras compañías también están buscando otras vías para posibles medicamentos para tratar los efectos del COVID-19, como un equipo de investigadores de la Universidad de Lethbridge. En ese estudio, algunos extractos de cannabis redujeron significativamente la actividad del receptor viral en el tejido humano artificial. Los investigadores en Israel también están explorando cómo los compuestos de cannabis podrían ayudar a reparar los tejidos dañados por COVID-19. Las propiedades antiinflamatorias conocidas del CBD lo hacen atractivo para los científicos.

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Referencias: wikipedia, reuters, globalnews, quora, cbc, businessinsider, saskatoon, fool

Imágenes: eleconomista, euronews, marca

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