Saber clonar es una habilidad especialmente útil para cultivar marihuana. La clonación es una forma confiable de producir una cosecha abundante proveniente de una planta específica y con sus atributos deseados. Si has logrado obtener la potencia y características perfectas en una variedad de cannabis autocultivada, ¿por qué no clonarla?

Esta guía te explicará cómo clonar cualquier planta con éxito, al tiempo que brinda consejos específicos para la marihuana. Abordaremos los diversos métodos de clonación y trasplante, así como las técnicas y opciones más avanzadas.

¿Por qué clonar?

El primer punto importante es el hecho de que no necesariamente tienes que clonar tus plantas de marihuana. Las plantas de marihuana producen semillas como resultado de la reproducción sexual. Estas semillas son una combinación aleatoria de las características de dos padres. Al igual que los humanos, cada planta de marihuana cultivada a partir de una semilla va a ser única simplemente porque la genética ofrece muchas posibilidades. Sin embargo, cuando clonas, eliminas la aleatoriedad de la ecuación.

Los clones son una forma confiable y constante de garantizar que tus plantas mantengan una alta calidad, pues comparten el mismo código genético que su madre. Sus hábitos de crecimiento serán los mismos y eventualmente producirán brotes, sabor y potencia, idénticos a los de la planta original. Con los clones, la línea genética progresa sin ningún cambio. Algunos cultivadores de marihuana han mantenido las líneas de clonación durante más de 15 años ¡Una planta madre puede producir fácilmente más de 50 clones por semana!

Si alguna vez has tenido una cosecha exitosa, una variedad de marihuana que te gusta especialmente, necesitas más semillas o tienes alguna otra razón para continuar con una de tus plantas, considera seriamente la clonación. La clonación es lo más cercano a una garantía que puedes obtener en el cultivo de marihuana. Después de una temporada exitosa, siempre es una buena idea clonar tus plantas de marihuana para mejorar las probabilidades de una cosecha más exitosa en el futuro.

Los clones también son una excelente manera de producir más del mismo tipo de marihuana sin sacrificar el THC. Podrías sembrar tu planta favorita y cultivar más, pero cuando una planta de marihuana produce semillas, naturalmente produce menos THC. Sin embargo, un clon puede tener fácilmente los mismos niveles de THC que su madre. También puedes clonar algunas plantas específicamente para producir semillas que usarás en un futuro próximo.

¿Qué es la clonación?

La clonación es el proceso de producir plantas genéticamente idénticas. El método es simple: tomas un corte de cualquier planta, los colocas en el suelo y esperas a que se asiente. Si bien la teoría es sencilla, la práctica real no es infalible. Aunque las plantas de marihuana siguen el mismo proceso, hay algunos pasos más para asegurarse de que las plantas se clonen correctamente.

Para los cultivadores al aire libre, la clonación es más exitosa cuando se realiza en una región con una larga temporada de crecimiento, pues quizás no querrás esperar que tus clones alcancen su máximo potencial de altura, ya que solo comienzan a crecer aproximadamente 3 meses después de la temporada de crecimiento, cuando tu planta original está madura. Dicho esto, incluso los clones cortos pueden terminar con un rendimiento excelente, a veces con la parte superior llena de flores.

La mayoría de los clonadores prefieren tomar las ramas inferiores de sus plantas, ya que dichas ramas recibirían menos luz y de cualquier manera lucharían por sobrevivir. Si tomas entre dos y cuatro de cada una de las ramas inferiores de tu planta para hacer clones, al menos habrás duplicado tu cosecha. La elección de una planta de cannabis más joven (entre dos y tres meses de edad) suele ser la mejor, siempre y cuando la planta esté madura. Las plantas más viejas pueden clonarse, pero debes prestar mucha atención a sus necesidades en las primeras semanas, especialmente con respecto al agua.

Aunque la clonación es relativamente libre de riesgos, ya que no compromete la salud de la planta original y su cosecha principal, los clones a menudo mueren antes de que puedan incluso enraizarse. No es raro que solo 1 de cada 10 clones sobreviva, así que no te desanimes cuando la mayoría de ellos mueran.

Seleccionando una planta madre

La clonación comienza eligiendo una planta madre. No te apresures cuando estés tratando de decidir cuál de tus plantas clonar. Necesitas una planta que sea resistente, que crezca rápidamente, con grandes rendimientos, raíces grandes y flores fuertes. Las plantas de marihuana cultivadas en interiores y al aire libre son adecuadas para la clonación, pero es mejor si puedes replicar su entorno. En otras palabras, es más fácil clonar una planta de interior para cultivo interior o una planta de exterior para cultivo exterior.

Siempre es mejor tomar esquejes de plantas en la etapa vegetativa. Puedes tomarlos durante la etapa de floración, pero será más difícil para tu planta echar raíces, lo que aumentará la tasa de mortalidad de sus clones.

Si esta es la primera vez que realizas una clonación, es posible que no conozcas tus plantas lo suficiente, o no tengas la experiencia suficiente para saber cuáles son las mejores para elegir. En cualquier caso, si eliges una hembra en estado vegetativo que parece relativamente saludable, entonces probablemente estás eligiendo una que funcione bien para la clonación.

En el mínimo absoluto, elige una planta que tenga al menos dos meses de edad. Si cortas antes que esto, la planta puede no estar lo suficientemente madura como para enraizar. Cuanto más larga, mejor, siempre que esté en la etapa vegetativa. Idealmente, la planta madre debería haber estado previamente en la etapa vegetativa durante dos o tres meses. Si puedes esperar mucho tiempo para cortar las ramas que clonarás, entonces deberías poder obtener muchos clones de una planta. También puedes intentar cubrir las plantas madre para producir más ramas laterales y más clones.

Una vez que decidas sobre una planta, asegúrate de prepararla adecuadamente. Debería recibir 10 por ciento menos de nitrógeno de lo normal, comenzando una o dos semanas antes de cortar sus ramas. Esto ayudará a que tus clones tengan mayores probabilidades de un enraizamiento exitoso, después de que los hayas cortado.

Es mejor clonar plantas de semillas regulares en lugar de semillas feminizadas. Las plantas de marihuana se ven obligadas a producir semillas feminizadas solo al estresarlas. Si las plantas de esas semillas se vuelven a estresar, pueden convertirse en hermafroditas. No uses semillas autoflorecientes, pues no tendrán tiempo suficiente para crecer antes de la floración, arruinando tu rendimiento. Respecto a las cepas, aquellas con genética sativa tienden a clonarse más fácilmente que las índicas.

Cortando tus tallos

Una vez que hayas seleccionado tu planta madre, tu primer paso debería ser cortar una de las ramas. Piensa en el lugar exacto donde la raíz comenzará a crecer antes de cortarla. Asegúrate de que sea lo suficientemente larga. Debería haber un par de nodos debajo de la parte superior del corte elegido.

Recuerda cortar las ramas desde la parte inferior, ya que de todos modos no son tan productivas como las ramas más altas en la planta. Elige un tallo con hojas más grandes, esto promoverá un enraizamiento más rápido en el clon. Dicho esto, algunos cultivadores eligen cortar desde la parte superior para producir una planta que florece más.

Cuando cortes las ramas de tus plantas, asegúrate de terminar con 6 a 8 pulgadas de cada rama. Además, asegúrate de dejar al menos un par de hojas en la rama para que puedan brotar dos nuevas ramas. Corta la rama en ángulo, como lo harías con flores frescas antes de colocarlas en un jarrón. Esto fomenta la absorción de agua al proporcionar una superficie más grande.

El nuevo corte debe envolverse y mantenerse en la oscuridad. Este método se llama etiolación y alienta el proceso de enraizamiento. El corte debe hacerse con tijeras afiladas o una podadora. No utilices un instrumento sin filo, ya que puede aplastar el tallo y dificultar la formación de las raíces. También puedes usar una hoja de afeitar.

El proceso de formación de raíces requiere aire. Sin embargo, no debes dejar que entre demasiado aire en el vástago, porque retardará los capilares y dificultará el crecimiento. Puedes evitar que esto suceda poniendo inmediatamente el corte debajo del agua, o corta el vástago mientras está bajo el chorro de agua del fregadero. Inmediatamente después de esto, puedes agregar una solución de enraizamiento. No lo dejes simplemente en el agua. Las raíces en formación necesitarán oxígeno.

Enraizando tus esquejes

Hay muchas maneras de ayudar a un clon joven a desarrollar raíces. Lo primero es preparar el corte para el crecimiento de la raíz mediante el uso de un polvo o gel de enraizamiento. La solución de enraizamiento debe ser estéril. Si el empaque no se ve sellado, puede ser desastroso para tus plantas. Si algo cayó, incluso materiales naturales como hojas o tierra, no lo uses. Después de emplearlo, ciérralo bien y guárdalo en un lugar fresco y seco.

Una vez que aplicas la solución de enraizamiento, coloca los recortes en tu medio de cultivo. Puedes usar cubos de arraigo o macetas de turba pequeñas, que se pueden comprar en cualquier centro de jardinería o tienda de plantas. También puedes encontrar mezclas hechas de gel o líquidas que se diluyen con agua mineral u otro tipo de agua que no proviene del grifo.

Tus cortes también necesitarán un medio aireado para hacer una aireación pasiva, ya que la respiración es difícil para ellos. Puedes hacer una cúpula de plástico y así bajar los niveles de transpiración y mantener el corte bien hidratado o comprar un propagador que haga lo mismo. Algunos cultivadores incluso crean una “tienda” a partir de bolsas para congelar, abriendo y cerrando según sea necesario para estimular un flujo constante de aire durante el día mientras previenen que se seque. Otra idea es cortar las puntas de cada hoja para limitar la transpiración. De esta manera, todavía tendrás algunas hojas en los tallos, pero con un área de superficie más pequeña.

Una vez que hayas recortado y arraigado tus cortes, debes asegurarse de mantenerlos felices y saludables a partir de ese momento. Rocía agua sobre tus plantas de vez en cuando para asegurarte de que se mantengan húmedas y al mismo tiempo que el flujo de aire sea bueno, pero no tanto como para que se sequen tus esquejes. Expón tu corte a la luz durante aproximadamente 12 horas por día, a menos que estés clonando para revelar el sexo. Las raíces deben desarrollarse después de varias semanas, momento en el cual puedes volver a plantarlas en el medio de cultivo que elijas.

Métodos de clonación

Existen numerosas formas de clonar tus plantas una vez que tengas tus esquejes. De hecho, puedes enraizar tus esquejes en lana de roca, turba, tierra o incluso en agua. Elige el método que más te convenga. A continuación te damos ejemplos de cómo enraizar en lana de roca, suelo o agua. Si eliges usar turba, solo sigue las instrucciones en el empaque.

Método de lana de roca

Comienza con esquejes saludables de plantas sanas. Asegúrate de cortar la mayoría de las hojas, pero deja las superiores intactas. Sumerge cada corte en gel o polvo para enraizamiento y luego colócalo en un cubo de lana de roca bajo una luz CFL.

La temperatura ideal es de alrededor de 72-75° F (22-24° C) y la humedad sobre 90 por ciento. Las raíces deben comenzar a aparecer en 8-12 días. Asegúrate de remojar los cubos de lana de roca en agua de pH 5.5 durante unas horas.

Método de tierra para macetas

Utilizar tierra para macetas es un método simple para enraizar clones. Para este método, recorta las hojas maduras que se encuentran en el tallo, luego humedece el fondo cortado del tallo y sumérgelo en gel o polvo para enraizamiento. Justo después de eso, pega la planta en el suelo saturado de macetas bajo las luces CFL, donde debería permanecer mientras se forman las raíces.

Método del agua

El agua también es un excelente elemento para desarrollar clones. Elimina las hojas maduras y luego ubica un recipiente de algún tipo. Una botella de plástico de aproximadamente 16 onzas (473 ml) es mejor, ya que tiene un cuello estrecho que será útil para sostener la planta. Posteriormente, llénalo con agua adecuada con nutrientes.

Sumerge los tallos de tus plantas en esta agua y déjalas allí, muévelas ligeramente cada dos días para asegurarse de que las algas no crezcan demasiado. Si descubres un problema de algas, puedes cambiar el agua. Las algas pueden obstruir fácilmente tus raíces y hacer que los clones no crezcan adecuadamente. Puedes evitar esto usando también un contenedor oscuro, el cual bloqueará el crecimiento de algas.

Mantén la luz solar indirecta o menos intensa de lo normal hasta que crezcan nuevas hojas en la parte superior. Este nuevo crecimiento de la hoja usualmente ocurre al mismo tiempo que el crecimiento de la raíz. Pronto deberías tener una buena bola de raíces como señal de que es hora de un trasplante.

Cómo hacer que tus clones se arraiguen más rápido

Los recortes de marihuana naturalmente se enraizarán bastante rápido si se mantienen en perfectas condiciones y se preparan correctamente. Sin embargo, hasta que forman raíces, su capacidad para obtener y mantener el agua es limitada. Para evitar la escasez de agua (una causa de marchitamiento y, en última instancia, la muerte), debes cortar bien las plantas.

Para mantener las condiciones estériles, aumenta la cantidad de oxígeno en el agua y fomenta el enraizamiento. Para ello, haz una solución de una parte de peróxido de hidrógeno (3 por ciento) y 5 partes de agua. Expón el corte a 10 vatios de luz fluorescente blanca y fría por pie cuadrado. Mantén los clones en un lugar donde la humedad sea al menos de 65 por ciento o más. Si usas una cubierta para asegurarte de que la humedad sea la adecuada, asegúrate de quitarla una vez que hayan transcurrido 5 o 6 días. Incluso después de que hayas bajado las cubiertas, continúa manteniendo la humedad alta.

Después de aproximadamente 5 días, aplícale una dosis de fertilizante de fórmula floral con una potencia de 25 por ciento y aumenta la fuerza de la luz a 20 vatios por pie cuadrado. Durante los próximos 10 días, aumenta la fuerza de los nutrientes mezclando una pequeña fórmula de cultivo. Desde el momento en que comenzó, hasta el momento en que terminó, debería tomarte aproximadamente 2 semanas el ver las raíces.

Cuidando a tus bebés clones

Mientras tus esquejes intentan hacer crecer sus raíces, necesitan una cuidadosa atención, y es posible que debas hacer algunos ajustes en su configuración. Su entorno de crecimiento debe ser un poco más cálido que el cuarto de cultivo estándar. Una temperatura de entre 72 y 77 grados Fahrenheit (22 y 25° C) es ideal.

También querrás cambiar la forma en que riegas. Deberás rociar tus esquejes con agua varias veces al día. Dado que los esquejes no tienen raíces todavía, regar el suelo a su alrededor no servirá de nada. Absorben agua y nutrientes a través de sus hojas. Está bien usar una solución suave de nutrientes, mezclándola con el rociador de riego.

Asimismo, debes mantener una buena iluminación. No uses la luz solar directa porque calentarás demasiado el corte (especialmente si está debajo de una cúpula). Sin embargo, un entorno oscuro tampoco es bueno para el crecimiento, por lo que la iluminación fluorescente es la mejor solución, ya que emite poco calor. Las luces CFL no quemarán tus plantas mientras se mantengan a unas 2 o 4 pulgadas de las hojas. También puedes usar lámparas HID, pero asegúrate de mantenerlas a una distancia segura del sistema de enraizamiento o de los recortes individuales. El sol indirecto desde la ventana también es una buena idea si el corte se mantiene en un lugar cálido.

Algunos cultivadores toman la decisión de no usar ninguna luz durante un día o dos mientras los clones se están adaptando a su nuevo entorno. Otros comienzan con una luz brillante y luego usan un atenuador después de un par de días. Para que las raíces se formen, debe haber al menos algo de oscuridad cada día. Prueba 18 horas de luz y 6 horas de oscuridad.

Tomando esquejes de una planta con flores

Los esquejes pueden provenir de plantas madre que tienen apenas dos meses de edad, pero también se pueden clonar plantas maduras y con flores. Si haces esto, usa recortes de un área sombreada para que los brotes no estén tan maduros como los otros, luego retíralos. Van a morir de todos modos. No clones plantas que ya hayan alcanzado su segunda semana de floración.

Ten cuidado de los tallos leñosos cuando selecciones tus clones. Cuanto más duro es el tallo, más difícil es para el clon comenzar a enraizar. Selecciona su medio y coloca tus recortes en él. Dales de 10 a 14 horas de luz diariamente. Es difícil enraizar los esquejes tomados de una planta con flor, y por lo general toma más tiempo si tiene éxito. Durante el proceso, tu planta puede parecer que está muriendo. Dale tiempo antes de tirar la toalla.

Una vez arraigados, los clones de las plantas con flores se comportarán de manera un poco diferente, pero mientras mantengas la iluminación y las buenas condiciones, se verán más normales después de un par de semanas. Cuando tienen éxito, estos tipos de clones tienden a ser más vastos que sus madres.

Trasplantes de clones

Puedes trasplantar clones que están enraizados en el suelo o en lana de roca como lo harías con cualquier otra planta de marihuana. Una vez que hayan arraigado, sácalas de su domo o tienda y transpórtalas a sus nuevos hogares. Sin embargo, los clones enraizados en agua requieren un método ligeramente diferente. Para trasplantar a la Tierra en cultivo exterior, cava un agujero de un pie de profundidad por un pie de ancho. Luego, lleva todo el recipiente que contiene la planta enraizada, incluida su agua, hasta el lugar donde lo trasplantarás.

Es importante recordar que, independientemente de lo inconveniente que sea, no debes exponer las raíces al aire mientras las transportas a su n
uevo hogar. Si las mueves a una maceta, prepara el recipiente con su medio de cultivo antes de mover el clon. Intenta mantener el mismo clima mientras transportas tus clones.

Para cada método, el paso final es colocar suavemente la planta en el orificio y rellenarla con tierra para macetas (mezclada con la tierra que se desenterró si estaba al aire libre). Aplana el suelo con firmeza, pero con suavidad, luego riega toda el área con medio galón o más de agua mezclada con alimento vegetal.

Si te sirvió esta información, comparte tu experiencia con nosotros en redes sociales. Si prefieres permanecer anónimo, escríbenos un correo electrónico, aquí queremos escucharte.

Colabora con nosotros. Envíanos tus artículos haciendo clic aquí.

Referencia: ilovegrowingmarijuana

Imágenes: sensiseeds , fumanchu , sensiseends

DEJA UNA RESPUESTA

Por favor ingrese su comentario!
Por favor ingrese su nombre aquí