La marihuana se está generalizando. Las actitudes están cambiando; las reglas que rigen su uso evolucionan y cada vez más estados votan para legalizarla.

Con la aceptación extensiva llegará, teóricamente, un uso más generalizado. Eso plantea una gran cantidad de preguntas interesantes para los investigadores de salud pública: ¿Cómo afectará la marihuana legal a nuestros hijos? ¿Nuestro trabajo? ¿Nuestras relaciones? ¿O qué tal nuestras vidas sexuales?

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Esta última pregunta inspiró a Joseph Palamar y sus colegas de la Universidad de Nueva York a realizar una investigación. En la edición de julio, para la revista Archives of Sexual Behavior, escribieron:

“Dado que el paisaje está cambiando y la marihuana continúa creciendo en popularidad, se necesita investigar para continuar examinando si el uso de la marihuana puede influir en el riesgo de comportamiento sexual inseguro”.

Con ese fin, Palamar y sus colegas reclutaron a 24 adultos heterosexuales para participar en una serie de profundas entrevistas sobre experiencias sexuales bajo la influencia del alcohol o la marihuana. Esta no es una muestra nacional de ninguna manera; más bien, el objetivo fue obtener una evaluación cualitativa rigurosa de los diferentes efectos del alcohol y la marihuana en las conductas sexuales de las personas, y usar esto como un punto de partida para futuras investigaciones cuantitativas.

Aquí hay algunas de las observaciones que los investigadores sacaron de las entrevistas.

1. Las gafas de cerveza son reales

Los encuestados “informaron abrumadoramente que el consumo de alcohol tenía más probabilidades de afectar (negativamente) a las parejas que eligieron”. Tanto hombres como mujeres eran bastante propensos a decir que el alcohol tenía el efecto de reducir sus estándares con quien se acostaban, en términos de carácter y apariencia. Con la marihuana, esto parecía ser un problema mucho menos importante.

“Con hierba, sé con quién me estoy despertando; con la bebida, nunca se sabe. Una vez que empiezas a beber, todo el mundo se ve bien “, dijo una mujer de 34 años.

El consumo de marihuana también estaba más asociado al sexo con personas que los encuestados ya conocían, por ejemplo, novias y novios. Pero el alcohol “se discutió comúnmente en términos de tener sexo con extraños (con alguien nuevo)”.

2. El sexo borracho a menudo lleva a arrepentirse

Sin más preámbulos en este contexto, estas fueron algunas de las respuestas de los encuestados:

“La sensación más comúnmente reportada después del sexo en el alcohol fue arrepentimiento. Tanto hombres como mujeres comúnmente informaron que el arrepentimiento y vergüenza se asociaron con el consumo de alcohol, pero esto rara vez se informó de la marihuana”.

“Quiero cocinar a la persona algo para comer (después del sexo) cuando estoy drogado. Cuando estoy borracho, es como ‘me voy de aquí, o aléjate de mí”.

Estas emociones negativas probablemente se deben, al menos en parte, al sexo ebrio, asociado más con extraños.

“Náuseas, mareos, más náuseas, vómitos y desmayos se informaron como algo regular asociado con el consumo de alcohol”. Un hombre dijo que accidentalmente se quedó dormido durante el sexo mientras estaba borracho. Otro contó varias razones por las que tuvo que interrumpir el sexo, pues “tuve que parar e ir a trompicones”.

Hubo menos efectos adversos reportados con la marihuana, y estos tienden a ser más mentales. Un encuestado dijo que el uso de marihuana disminuyó su motivación para tener relaciones sexuales. Otro informó que estar distraído lo sustrajo de la experiencia.
“Estás tan high (con marihuana)… que empiezas a pensar que el sexo es extraño ¿Qué es el sexo?”, informó una mujer entrevistada.

4. El placer generalmente es mejor con marihuana

El estudio encontró que “el alcohol tiende a adormecer las sensaciones, mientras la marihuana tiende a mejorarlas”.

“El alcohol tiende a ser mucho más insensible”, dijo un encuestado varón. “Todo está más o menos embotado y apagado, mientras que con la marihuana se intensifica”.

Este “entumecimiento” se asoció con una mayor duración del sexo mientras estaba borracho. Pero eso no fue necesariamente algo bueno.

“A veces dura demasiado”, dijo una mujer encuestada. “Comparado con cuando estás drogado, se siente mejor, aunque  podría ser un poco más corto”.

El estudio señaló que tanto hombres como mujeres informaron orgasmos más largos y más intensos con marihuana, y una mujer informó que los suyos “se ampliaron al menos cinco veces”.

Además, la marihuana llevó a “actos sexuales más tiernos, lentos, compasivos, que involucraban más sensación y sensualidad que con el alcohol”.

5. El sexo alcoholizado es más arriesgado en general

“Con respecto al comportamiento de riesgo sexual, la mayoría de los participantes consideró que el alcohol era más peligroso que la marihuana”, descubrieron Palamar y sus colegas. Las personas generalmente decían que ejercían un juicio más precario cuando estaban borrachas que cuando se dopaban, y que tenían más probabilidades de desmayarse y olvidar con quién estaban, qué estaban haciendo o si usaban protección.

Los participantes generalmente no notaron este tipo de comportamiento con la marihuana y dijeron que, aunque bajo sus efectos, se sentían más en control general. “Un participante señaló de manera interesante que el consumo de marihuana disminuyó su probabilidad de participar en conductas de riesgo porque, mientras estaba drogado, él estaba demasiado paranoico como para ceder”.

El estudio arrojó algunos datos útiles desde una perspectiva de salud pública. En primer lugar, los hallazgos confirman una cosa que muchas otras investigaciones han demostrado: el consumo de alcohol parece estar estrechamente asociado con el comportamiento sexual de alto riesgo.

Además del vínculo con las relaciones sexuales sin protección y el correspondiente riesgo de embarazos inesperados o enfermedades de transmisión sexual, los estudios también han mostrado aparentes similitudes entre el consumo de alcohol y la agresión sexual. Ese vínculo apareció incluso en la pequeña muestra del estudio de Palamar: una de las 12 mujeres entrevistadas informó sobre un caso de agresión sexual bajo los efectos del alcohol.

Estas consecuencias negativas parecen ser menos pronunciadas con la marihuana, por ejemplo la investigación encontró incidentes significativamente más bajos de violencia doméstica entre las parejas que fuman marihuana.

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Referencias: Springer Link, NCBI, Journal of Studies on Alcohol, NCBI, The Washignton Post, The Cannabist.