El Gobierno Federal ha otorgado 3 mdd en subvenciones para la investigación de los beneficios terapéuticos de los ingredientes de la marihuana que no sean THC, haciendo hincapié en su potencial como alternativa a los opioides recetados.
En un aviso, publicado el jueves 19 de septiembre, los Institutos Nacionales de Salud (NIH) explicaron por qué los estudios eran necesarios y enumeraron los beneficiarios de las subvenciones y los temas que investigarán. Esto incluye la investigación sobre el uso de CBD para el dolor de artritis, que será dirigido por la Facultad de Medicina de la Universidad de Nueva York.
Helene Langevin, directora del Centro Nacional de Salud Complementaria e Integral (NCCIH), dijo en un comunicado de prensa:
“El tratamiento del dolor crónico se ha basado en gran medida en los opioides, a pesar de su potencial de adicción y sobredosis y al hecho de que a menudo no funcionan bien cuando se usan a largo plazo. Existe una necesidad urgente de opciones más efectivas y seguras”.
En total, se emitieron un total de nueve subvenciones, y los NIH declararon que los fondos ayudarán a identificar opciones de tratamiento alternativas para el dolor y proporcionarán información sobre el impacto del consumo de compuestos de cannabis como el CBD y otros cannabinoides menos conocidos, así como terpenos encontrados en la planta.
“La planta de cannabis contiene más de 110 cannabinoides y 120 terpenos, pero el único compuesto que se ha estudiado ampliamente es el THC”, se lee en el comunicado de prensa.
Pero, aunque se sabe que el THC trata ciertas formas de dolor, a los NIH les preocupa que sus efectos intoxicantes limiten su aplicabilidad médica. Ante esto, David Shurtleff, subdirector de NCCIH, comentó:
“El THC puede ayudar a aliviar el dolor, pero su valor como analgésico está limitado por sus efectos psicoactivos y potencial de abuso. Estos nuevos proyectos investigarán sustancias del cannabis que no tengan las desventajas del THC, observando su actividad biológica básica y sus posibles mecanismos de acción como analgésicos”.
Los NIH anunciaron por primera vez que el año pasado emitirían subvenciones para estudios sobre cannabinoides y terpenos menores.
Por su parte, las agencias federales de salud no son las únicas instituciones interesadas en aprender sobre los compuestos de marihuana que no sean THC. El miércoles 18 de septiembre, un comité del Senado emitió un informe de gastos que pedía una investigación sobre CBD y CBG y también criticaba el sistema federal de programación de drogas por inhibir dicha investigación.
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Fuentes: marijuanamoment, nih.