¿Sabías que las raíces de la cultura del cannabis se remontan al continente africano desde hace cientos de años? Según el Doctor Chris Duvall, autor del libro The African Roots of Marijuana (“Las raíces olvidadas de la marihuana”) la historia olvidada de la cultura global del cannabis sigue teniendo una influencia contemporánea. 

También te puede interesar:

En este sentido, Duvall escribe:

“África es ignorada en la narrativa histórica colectiva. Más importante aún, la no representación de África justifica intelectualmente las nociones de que el consumo de drogas es un comportamiento racialmente determinado. La narrativa colectiva, al no estar restringida por la evidencia del pasado africano de la planta, permite estereotipos raciales anti-negros sobre el consumo de cannabis. En Estados Unidos, uno de los resultados de estos estereotipos es la aplicación parcial de la ley de drogas”.

En su libro, Duvall investiga preguntas sobre de dónde vino el cannabis y quién lo fumó por primera vez. Al leerlo, aprendemos que, al contrario del estereotipo, ni los rastafaris ni los hippies tienen nada que ver con los orígenes del uso o el cultivo del cannabis. De hecho, mirando hacia atrás en la historia, podemos percatarnos de que el cannabis llegó a África hace aproximadamente 1,000 años, a través del sur de Asia.

Pero antes de profundizar en las raíces africanas de la cultura del cannabis, identifiquemos nuestra terminología. En la comunidad científica, hay dos agrupaciones genéticas de plantas de cannabis: cannabis índica y cannabis sativa. Esta distinción es en realidad donde obtenemos los efectos de nuestras cepas favoritas, aunque los nombres taxonómicos no tienen nada que ver con eso. Los científicos usan los nombres cannabis índica para grupos de plantas que tienen cualidades psicoactivas y cannabis sativa, a veces simplemente llamada “cáñamo” o “hemp”, para aquellas cepas que no cuentan con cualidades eufóricas. Cuando un amigo te dice que una cepa particular es “índica” o “sativa”, hace referencia al “significado popular” de estos términos, no a los nombres formales de estos grupos genéticos de plantas de cannabis.

Este artículo se centra en le variedad de cannabis índica, la cual, en términos generales, significa cannabis psicoactivo (recreativo). 

Desde un punto de vista evolutivo, la variedad de cannabis índica se originó alrededor de las montañas Hindu Kush (en las montañas Kush) del sur de Asia. Hace unos 4,000 años, las personas en esta región procesaban el cannabis de dos maneras: para la resina, llamada charas, y para las flores. De hecho, la palabra original en hindi para la flor de cannabis, que data de al menos 3.000 años, era ganja ¿Te suena familiar?

En este punto de la historia, la producción de ganja en el sur de Asia es una de las pruebas iniciales más convincentes de la cosecha de brotes de cannabis en particular, aunque se consumieron principalmente en forma de comestibles, como bhang, un brebaje similar a un batido popular en la India y en la mitología hindú.

De los arcaicos comestibles cannábicos al hábito de fumar

Duvall estudia los nombres históricos del cannabis para rastrear el movimiento de la planta y descubrió que ingresó a África desde el este.

Aquí es donde este artículo se pone interesante, pues la cultura comestible del cannabis se convirtió en una cultura de fumar.

“La gente descubrió que sus tecnologías preexistentes de fumar transformaron el fármaco vegetal, convirtiéndolo de un fármaco comestible de acción lenta en un agente farmacológico de acción rápida y fácil de dosificar”, escribe Duvall.

Una vez en África, diferentes nombres para el cannabis comenzaron a aparecer regionalmente. Uno de esos nombres que todavía se usa hoy en día es “hachís”. Esta palabra entró en uso en Egipto en 1200.

A medida que el cannabis se extendió al África occidental, los nombres del cannabis cambiaron, y un término muy importante para el cannabis moderno apareció en la literatura histórica.

Los registros documentales existentes en los que trabajan los investigadores, fueron escritos principalmente por colonizadores europeos que no estaban muy interesados en comprender la cultura africana o los idiomas bantúes.

Una investigadora inglesa en Sierra Leona, alrededor de 1847, por ejemplo, escribió sobre el cannabis (sin darse cuenta de que era una planta distintiva) como un “tabaco con cualidades de olor venenoso”. Sin embargo, esto no estaba fuera de lo común, ya que los europeos informaron erróneamente “muchas de las palabras africanas para el cannabis como ‘tabaco’ con bastante frecuencia”, probablemente porque no sabían o no les importaba lo que los africanos fumaban”, escribe el Dr. Duvall. Y continúa: 

“Los europeos llamaron ampliamente al cannabis ‘tabaco africano’, ‘tabaco angoleño’ y ‘ tabaco del Congo’ para distanciar sus propias prácticas de fumar de los africanos. Con respecto al término ‘Congo’, es importante reconocer que los esclavistas crearon esta palabra como un todo para describir varios grupos étnicos de África occidental. Antes de la esclavitud, La palabra ‘Congo’ no designaba ningún grupo cultural, lingüístico o étnico”.

La etimología del cannabis

Más allá de los registros inexactos de los europeos sobre el consumo de cannabis entre los africanos en ese momento, hay una mayor oscuridad en el registro histórico debido al estigma de larga data asociado con el consumo de cannabis. Hay al menos dos casos registrados, particularmente por “afrobrasileños”, usando las palabras portuguesas “tabaco”, que significa tabaco, y “fumo”, que significa humo, para disfrazar intencionalmente su consumo de cannabis. En cierto sentido, preguntar si alguien “fuma” es, y ha sido, una forma universalmente entendida para que los consumidores de cannabis se reconozcan discretamente.

Sin embargo, a pesar de la falta de registros y la ambigüedad intencional, Duvall ha reunido suficiente evidencia de lo que escribieron los europeos para demostrar que las personas en África occidental se referían al cannabis como riamba, liamba, diamba o iamba, que se pronuncia “jamba”. El prefijo ma- se agregó a las palabras para mostrar el pluralismo, al igual que en español agregamos una -s para indicar múltiplos.

“El prefijo plural ma- se usó históricamente para significar ‘algo’, por lo que ma-riamba sería” cannabis para fumar, declaró Duvall a Civilized.

Por lo tanto, Duval afirma que la palabra “marihuana” proviene de mariamba. Según el autor, la palabra “marihuana”, como la conocemos hoy, no apareció hasta 1846 en la Farmacopea Mexicana, aunque se deletreaba “mariguana”. En la mayoría de los casos siguientes, la palabra se comenzó a deletrear marihuana.

Sin embargo, la hipótesis de Duval sobre el origen etimológico de la palabra “marihuana” no es la única. Incluso puede tener orígenes un tanto racistas, como puedes ver en este artículo que publicamos hace algunos meses.  

La aparición del cannabis fumado en América

No obstante, esta palabra-grupo afín riamba, liamba, diamba y iamba, apareció por escrito en Brasil en 1839. Pero, ¿cómo exactamente una palabra bantú cruzó el Océano Atlántico desde África hasta las Américas?

Alrededor de este tiempo, millones de africanos fueron capturados como esclavos y llevados al otro lado del océano. Los africanos en cautiverio son responsables de llevar la cultura y el conocimiento del cannabis de siglos de antigüedad a las Américas. Pero no era un camino directo a Estados Unidos.

Tal vez te preguntes si los esclavos llevados directamente a los Estados Unidos modernos llevaron consigo el conocimiento del cannabis. Quizás. Pero de los 10.7 millones de esclavos que se sabe que sobrevivieron al viaje transatlántico, menos de 400,000 (o menos del cuatro por ciento) fueron llevados directamente a América del Norte.

Por lo tanto, ahora podrías suponer que los migrantes de América del Sur y Central son responsables de llevar cannabis a México y Estados Unidos. Sin embargo, ese tampoco es el caso. Pero lo que sí trajeron estos migrantes es el conocimiento del cannabis como una sustancia fumada.

El cannabis, por supuesto, ya estaba presente en Estados Unidos y México. La planta llegó a través de los colonos europeos que habían comerciado con Asia y África y la mayoría de las veces estaba destinada a ser utilizada como medicamento. Pero, el comercio de plantas de cannabis entre continentes a menudo excluía el comercio del conocimiento del cannabis, por lo que la mayoría de los productos a base de cannabis en ese momento se prepararon de manera inadecuada y eran prácticamente inútiles y ciertamente no psicoactivos. Una edición de 1862 de Vanity Fair contiene un anuncio de “caramelo de hachís” para curar el nerviosismo, la debilidad, la melancolía y la confusión de pensamientos.

“En su mayor parte, las personas en Europa y América del Norte no tenían conocimiento o comprensión de cómo drogarse con el cannabis”, explica Duvall. “Y así, el uso de la planta como sustancia fumada aparece en la década de 1900 en Estados Unidos”.

Los migrantes, traídos a Estados Unidos como trabajadores, también trajeron consigo la cultura del consumo de cannabis.

Una encuesta federal de 2013 reveló que esta tendencia todavía es evidente hoy en día: aquellos en clases sociales más bajas tienden a usar cannabis a un ritmo más alto. El cannabis siempre ha sido utilizado por aquellos que más necesitan alivio terapéutico, tanto física como mentalmente.

La cultura y el conocimiento del cannabis africano llegaron a América a través de los africanos, así como a través de marineros de África a fines del siglo XIX. La llegada del cannabis fumado a Estados Unidos y México, mediante personas negras y marrones es, sin duda, parte de la base de la aplicación de la ley de drogas históricamente racista. De hecho, el. Duvall dice que la “j” en la palabra “marijauna” surgió del “discurso en inglés americano que etiquetó a la droga vegetal Juana para fortalecer las representaciones de su ‘desagradable mexicanidad’ a principios del siglo XX”.

Popularmente, Harry Anslinger, el primer comisionado de la Oficina Federal de Narcóticos de Estados Unidos, es retratado como el autor intelectual detrás del plan para atacar a las minorías, criminalizando el consumo de cannabis. Sin embargo, sinceramente, Anslinger estaba principalmente preocupado por los opiáceos.

Es cierto que Anslinger fue en gran parte responsable de la prohibición del cannabis en cuanto a políticas. Estados Unidos prohibió formalmente el cannabis con la Ley del Impuesto sobre la Marihuana de 1937, pero varias otras naciones, incluyendo México (1920), Grecia (1890) y Sudáfrica (1870), ya habían prohibido el consumo de cannabis. Estados Unidos no fue el primero en adoptar leyes totalitarias sobre el cannabis. En 1877, el sultán de Turquía incluso ordenó que todo el cannabis fuera confiscado y destruido en todo el país.

Los controles mundiales sobre el cannabis comenzaron en 1925, cuando la Liga de las N
aciones, precursora de las Naciones Unidas (ONU) celebró su segunda conferencia sobre control internacional de drogas. Un puñado de naciones africanas intentaron agregar cannabis a la amplitud del control mundial de drogas.

En este contexto, Duvall explica:

“Tenían varias razones para hacerlo, pero ese movimiento es lo que hizo que Anslinger realmente tuviera terreno para decir: ‘Consideremos el cannabis de manera más amplia que solo estas ordenanzas estatales y locales que existen en Estados Unidos actualmente. Este es un problema global’. Eso es lo que realmente hizo para poder incluir el cannabis en las leyes de drogas de Estados Unidos”. 

Más allá de la discusión global sobre el cannabis, Anslinger pudo prohibir el consumo de cannabis porque se asociaba comúnmente con dos poblaciones altamente vulnerables: los músicos de jazz negros y los inmigrantes mexicanos. El problema con el racismo y el cannabis en Estados Unidos es sistémico. Es, y siempre fue, más grande que una sola persona.

“La policía de Estados Unidos ha sido racista desde su fundación. La aplicación de la ley de drogas ha sido racista desde su fundación”, afirma Duvall.

Casi 100 años después del comienzo del control global del cannabis, el mundo finalmente está viendo un cambio. En Estados Unidos, 11 estados y Washington DC han legalizado el cannabis para uso en adultos, y 33 estados permiten el uso medicinal. En México, Grecia y Sudáfrica, algunas de las primeras naciones en prohibir el cannabis, las leyes también están cambiando. Grecia y Sudáfrica permiten el consumo de cannabis. México se encuentra actualmente en medio de una reforma de la ley de drogas a nivel nacional que muy probablemente legalizará el cannabis. Quizás por medio de la globalización (el mismo proceso que trajo la propagación de la prohibición), una ola de legalización reemplazará estos anticuados paradigmas.

También te puede interesar:

Si te sirvió esta información, comparte tu experiencia con nosotros en redes sociales. Si prefieres permanecer anónimo, escríbenos un correo electrónico aquí. Queremos escucharte.

Colabora con nosotros. Envíanos tus artículos haciendo clic aquí.

Fuentes: civilized, dukeupress, diosaverde, lasociedadgeografica, britannica, archive, nlm, nytimes, pbs, google, samhsa, encyclopedia, cbp.

DEJA UNA RESPUESTA

Por favor ingrese su comentario!
Por favor ingrese su nombre aquí