La carrocería del Renew Sport Car está compuesta de 100 libras (45 kilos) de cáñamo industrial. Estas hojas de cannabis, estrechamente tejidas, hacen que el cuerpo del auto sea 10 veces más fuerte que el acero. Además, el proceso de fabricación utilizado para construir el automóvil es “neutral en emisiones de carbono”, lo que significa que no afecta a la atmósfera con gases adicionales y dañinos. Por si fuera poco, conducirlo contamina 75 por ciento menos que un carro eléctrico. Según Bruce Michael Dietzen, su creador, la inspiración surgió del viejo modelo de Henry Ford, construido también con este material, solo que en el aspecto estético agregó su amor por los autos deportivos de los años 50 y por supuesto, mejoras tecnológicas. A continuación, te presentamos sus características. Pero primero revisemos un poco la historia.

Cualquier experto en la historia del cannabis podría decirte con orgullo que el primer automóvil original de cáñamo fue introducido por Henry Ford en 1941. Este carro estaba hecho de cáñamo, soja, paja de lino, ramio y era propulsado por combustible de cáñamo, elaborado a partir de desechos agrícolas. Henry Ford, al igual que George Washington y Thomas Jefferson, cultivaba cáñamo y se sintió atraído para crear el auto. En aquel entonces, no tanto por estar preocupado o comprometido con el medio ambiente, sino por ayudar a los agricultores estadounidenses que tenían dificultades. A través de este esfuerzo, Ford, sin darse cuenta, casi allanó el camino para autos sostenibles neutros en carbono. No obstante, su descubrimiento quedó oculto durante más de 75 años.

De acuerdo con Dietzen, probablemente todos conduciríamos autos de cannabis si no fuera por la Segunda Guerra Mundial. Ford había estado trabajando en su coche de cannabis durante 12 años. Pero solo unos meses después de debutar su automóvil, el presidente Roosevelt visitó a Ford, en Dearborn y lo convenció de que dejara de fabricar automóviles y construyera bombarderos. Así que, durante la guerra, eso es exactamente lo que hizo Ford. Durante ese período, sufrió varios ataques y luego falleció poco después de que terminara la guerra. Varios años más tarde, su prototipo de cáñamo fue destruido por alguna razón no documentada, y el mayor logro de Henry Ford casi se perdió en la historia.

Bruce Dietzen mencionó en una entrevista para The Ministry of Hemp que Henry Ford fue el Steve Jobs de su época, pues pensaba a futuro. Por lo tanto, decidió seguir sus pasos. Investigó en profundidad el modelo de Ford y con la ayuda de su amigo, Brandon Pitcher, de Hemp Circle Industries y su red de analistas, sometió a prueba de ácido qué tan verde sería realmente. El resultado dejó a ambos bastante sorprendidos.

Henry Ford había descubierto hace casi 75 años cómo hacer autos con cáñamo que resultaban cuatro veces más ecológicos incluso que los vehículos eléctricos de hoy. Fue entonces cuando Dietzen decidió que tenía que construir su propio automóvil de cáñamo.

¿Cuatro veces más verde que un auto eléctrico?

Un estudio realizado en 2015 por la Unión de Científicos Preocupados (UCS), concluyó que la Huella de Carbono de por Vida (LCF, por sus siglas en inglés) de los vehículos eléctricos actuales es aproximadamente la mitad que la de los automóviles de gasolina. Sin embargo, la UCS no consideró que los vehículos eléctricos necesitan un segundo juego de baterías de iones de litio para alcanzar el promedio de millas recorridas de un vehículo de hoy en día ―de 227,200 millas―. Una vez que se toma en cuenta un segundo juego de baterías, los vehículos eléctricos tienen una Huella de Carbono de por Vida que constituyen 66 por ciento, comparado con los automóviles de gasolina.

Asimismo, según Dietzen, al fabricar todos los componentes posibles con cáñamo, se reduce efectivamente el CO2 generado durante el proceso de fabricación, que generalmente conforma aproximadamente 23 por ciento de la Huella de Carbono de Vida en un vehículo de combustión interna. Aunado a esto, Dietzen alimentó su automóvil con etanol celulósico hecho de restos de cáñamo, el cual es considerado el día de hoy como un biocombustible de segunda generación y 86 por ciento más ecológico que la gasolina. Por otra parte, como ya mencionamos, los vehículos eléctricos tienen una huella de 66 por ciento, comparados con los autos a gasolina, mientras que los autos de cáñamo de Renew Sports Cars tienen una huella de 14 por ciento, comparado también con los autos a gasolina. Esa es una diferencia bastante grande.

Adicionalmente, según Dietzen, al usar desechos de cáñamo, ahora es posible crear combustibles negativos al carbono que son 100% compatibles con los autos de hoy, que funcionan con gasolina. Este tipo de combustible es negativo en carbono porque produce un subproducto llamado “biochar”, el cual se devuelve a los suelos agrícolas. Por lo tanto, parte del CO2 que las plantas extraen del medio ambiente se recicla, y parte de él se entierra o se “retiene”. “Con este tipo de combustibles, podemos ayudar a revertir el cambio climático en cada milla que viajamos”.

Otras propiedades notables

Los paneles del cuerpo y los componentes del chasis, fabricados de cáñamo del Renew Sports Car, son más livianos que el acero o el metal y mucho más resistentes que estos. Además, cada pedazo de plástico, alfombras y tapicería están fabricados con cáñamo. En consecuencia, como estos componentes están hechos de cáñamo, negativo al carbono, en lugar de materiales positivos al carbono, pueden reducir la huella de los automóviles hasta en 23 por ciento.

Por supuesto, hay otras plantas que podrían utilizarse, pero aquí es donde entran otras ventajas del cáñamo: crece más rápido que casi cualquier otra planta que pueda usarse para hacer productos, necesita mucho menos fertilizantes, insecticidas y agua. Su rendimiento es mayor y en realidad es bueno para el suelo. No solo produce algunas de las fibras más fuertes de la naturaleza, sino que también produce semillas muy nutritivas, así como cannabidiol (CBD), que se emplea para tratar docenas de enfermedades, desde la epilepsia hasta Alzheimer y cáncer. Es una de las plantas más versátiles y beneficiosas de la tierra.

Actualmente los climatólogos sostienen que no solo debemos tomar medidas más allá de simplemente prohibir los combustibles fósiles. Necesitamos reducir activamente el CO2 de la atmósfera. Una de las formas más efectivas de hacer esto en un futuro cercano es fabricar nuestros bienes duraderos, nuestros vehículos y combustibles a partir de plantas con carbono negativo como el cáñamo.

Los desafíos

El presentador de televisión y humorista satírico, Jay Leno, después de conducir el auto de Dietzen en 2017, comentó que la construcción del automóvil de cáñamo ciertamente ayuda a la publicidad del automóvil, pero también ha afectado su avance de alguna manera: “Es una especie de espada de doble filo. La conexión con la marihuana atrae el interés, pero la gente no te toma en serio”. Esto podría insinuar también el estigma que aún prevalece respecto al consumo y comercialización de la hierba. Además, mientras la Ley Federal de Estados Unidos, siga clasificando al cannabis como una sustancia de riesgo, aún a pesar de la aprobación de la Ley Agrícola, el manejo, cultivo, traslado y comercialización del cáñamo tendrá sus obstáculos.   

Por otra parte, si bien esta puede ser una forma ecológicamente eficiente de construir un automóvil, ciertamente no es tan barato. Dietzen afirmó que ha invertido aproximadamente 200,000 dólares en el proyecto, lo que significa que sería una empresa bastante costosa debido al uso de materiales exóticos y métodos de producción únicos.

“Nadie dijo que invertir en el futuro será barato”, explicó Dietzen.

“La gente no solo puede respaldar Renew Sports Cars, sino todas las compañías emergentes que hacen productos de cáñamo. Simplemente buscar en Google ‘cáñamo’ y comprar productos, puede ayudar al crecimiento de la industria del cáñamo. Cada vez que compras un producto de cáñamo, no solo apoyas los negocios relacionados con el cáñamo, sino que también ayudas a salvar el planeta”.

Dietzen también comenta que su siguiente plan es construir algunas versiones de alto rendimiento de este auto. Uno puede ser eléctrico, y otro tendrá un motor de combustión interna de 640 caballos de fuerza capaz de funcionar con gas o incluso con un 100% de biocombustibles de segunda y tercera generación. Con aproximadamente 2,900 libras, tendrá una relación potencia / peso comparable a los supercoches en el rango de medio millón de dólares, a menos de la mitad del precio.

“Espero que eso nos lleve a la portada de Car and Driver ¡Me gustaría ver eso!”

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Fuentes: ucsusa ,ministryofhemp , thedrive , cnbc

Imágenes: cannabisnewsbox , miatakitcar , nypost

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